"Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer."
Groucho Marx
El orígen
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Este blog se abrió el 29 de noviembre con "El hombre pequeñito", genial gentileza de Escarlata. A partir de aquí lo hemos ido llenando de pensamientos, elucubraciones, escritos, historias, preguntas, tristezas compartidas, alegrías, celebraciones... que caen en esta mochila para llevar a cuestas cuando necesitemos. Lo mejor es que perdurará en el tiempo, teniendo de este modo un sitio en el que apoyarnos sabiendo que un trocito de nosotras está aquí dentro, es y será un peculiar diario compartido de lo que somos y de lo que seremos porque nos consta que la vida no va a parar de dar vueltas, pero aquí tenemos el nexo que nos mantendrá unidas por siempre
Una de las mayores ilusiones de mi vida ha sido siempre abrazar a un reno y .....ha llegado el momento!. En pocos días, Escarlata, yo y nuestros respectivos volamos a Laponia y estoy segura de que tendremos la cara pegada al cristal del avión con los ojos completamente redondos y las mejillas sonrosadas. Saldremos de Barcelona con treinta y cinco tacos y aterrizaremos con, a lo sumo, cinco. Estoy segura que si bien no será en el mismo aeropuerto, un poco más adelante me encontraré al reno que en todo este tiempo habrá estado soñando conmigo sabiendo que iba a llegar en forma de una loca que le iba a abrazar de forma desmesurada y a quitarle unos cuantos pelos.
Sí, porque yo siempre he pensado que los pelos del reno, aunque sea pelo piel, se pueden arrancar y te los puedes llevar porque dan suerte, serán poquitos, espero que no lo note...
Y abriré los brazos hacia ese sol que no habrá en todo el día y me tiraré a la nieve como si fuera una galleta de navidad y la nariz se nos pondrá roja y Escarlata cuando menos se lo espere se verá atacada por una gigantesca bola de nieve maligna que se le estampará en toda la cara, jajajajja....ayyyy que tengo muchas ganas, ayyyyy que no se si voy a poder esperar tanto...
Además, con un poco de suerte, veremos una Aurora Boreal, si no es en el cielo, buscaremos en las páginas amarillas de allí, a ver si alguna mujer se llama así y al menos suplir esta carencia con una bonita historia de esta buena mujer a la luz de la chimenea, rodeados de regalitos, gnomos y ponche....renos también, por supuesto.
Tal vez cuando vuelva, siga con la sección "Spencer el Reno bastardo"
“Doctor en Alaska” es una de los mejores series que se han hecho nunca, con unos personajes increíblemente originales, una trama surrealista, alocada, profunda, tierna, y ambientada en un lugar donde me gustaría perderme por algún tiempo (y no está lejos de Oregón).
No sé cuántas veces la habré visto, pero hay una escena en la que siempre acabo llorando. Es de Shelly y Holling, que a pesar de llevarse más de cuarenta años y ser muy diferentes, forman la única pareja estable de la serie. Cuando Shelly está embarazada de su hija, sufre un trastorno que la hace cantar continuamente. Pasan las semanas y no puede hablar, sólo cantar, y eso empieza a agobiarle, no sólo a ella sino también a su marido.
En esta escena Shelly le canta a su futura hija, diciéndole que quizás tendrá que conformarse con una madre que es incapaz de hablar, y al final aparece Holling, que la reconforta diciéndole que no le importa si no puede volver a hablar, porque él cantará siempre a su lado. Lo que más me gusta de esta serie es que a partir de algo aparentemente tan absurdo cada uno puede descubrir su propio mensaje. Y este me parece tan bonito que siempre acabo llorando como la Bella Easo…
Hoy están con nosotros, en el plató, la ira, la envidia, el humor, el pasmo, el egoismo y por supuesto el amor.
Hola! yo soy Ludovico y soy el encargado de esta entrevista
Lu: Bienvenidos, os hemos invitado a pasaros por este blog para que nos contéis un poco como sois, así que quien empieza?
H : Anda! jajaja, como si nos fueras a entender!! pero bueno, yo si quieres te cuento un chiste..a que no sabes???
En: Cállate!!! que no tienes ni idea. Pues yo soy uno de esos sentimientos vetustos, que han nacido sobretodo de ver la tele y de lo que la sociedad aporta y de lo que los unos dicen de los otros y sobretodo de otro sentimiento que no ha venido, la inseguridad, mola eso de ver que siempre está ahí temblando la tía, es lo mejor, porque entonces yo soy mucho más fuerte!!
I: Lo que pasa E, es que eres tonta del culo, te vas a tirar toda la vida intentando ser lo que no vale la pena, intentando compararte con todo y si bien es cierto que tal y como está el mundo tú seas protagonista, sabes que en realidad no vales nada, que si la inseguridad se va tú te vas con ella!
Eg: Os deberíais preocupar de ser felices....atontaos! Da igual lo que les pase a los otros...pero no os dais cuenta??
P: ¿Eh??? yo prefiero no hablar
A: No valéis nada, ninguna de vosotros, donde me ponga yo se quita lo bailao, claro que...tengo que reconocerlo...yo soy como Vicente...y todos me seguís en fila, nunca me dejáis en paz
Lu: A ver...calma!!! así no se puede llegar a ninguna conclusión. Me podéis decir algo en lo que estéis de acuerdo?
Invitados: Sí, claro!!! al contrario de lo que piensan algunos, nosotros no salimos del corazón, nosotros estamos afincados en el cerebro. El corazón bastante tiene con bombear
Lu: Entonces, me queréis decir que se os puede controlar?
Invitados: Sí, claro!! y los cerdos vuelan...ni el pequeño saltamontes pudo con nosotros, lo que sí es cierto es que puedes pasar de nosotros, en mayor o menor medida pero si nos ignoras o sólo coges los que te hacen feliz entonces tienes una vida mejor. El único remedio contra nosotros es que te quiten la amígdala, pero y lo masocas que sois?? no sé no sé...
Lu: Bueno, pues visto que lo tenéis tan claro no me queda nada más que preguntaros, es todo un placer haberos tenido por aquí
Invitados: Gracias a tí :). Podemos saludar??
Lu: Por supuesto
Invitados: Y dedicar un vídeo??
Lu: Adelante
Invitados: Pues entonces queríamos dedicarle este vídeo a Lisbeth...fiiiuuuu fiiuuuuuu!!
Serendipity, o serendipia, un accidente afortunado, una casualidad, una coincidencia. .. Hay casualidades que asustan, señales que se repiten una y otra vez, coincidencias que resulta muy difícil atribuir al azar.
Seguro que alguna vez os habéis encontrado a una persona a quién no veíais desde hace mucho tiempo, poco después de que se os pasara por la mente. O que una serie de acontecimientos se combinan para que algo aparentemente imposible acabe sucediendo.
Puede ser que estemos rodeadas de señales, y que sólo prestemos atención a las que nos interesan, pero a mí me gusta pensar que hay señales, de las buenas, que auguran que algo esperado acabará ocurriendo.
¿Creéis en el destino?
No sé si habéis visto la película, pero a mí me pareció que los protagonistas, por negar lo evidente, perdieron tres años de sus vidas. Si yo soy la que conoce a John Cusack, se acaba la película en un cuarto de hora.
Siempre he pensado que tanto los días de viento muy fuerte como los de lluvia intensa son señales de que las cosas cambian. Yo dejo esta canción y estas imágenes, no había visto el video oficial de Evanescence, pero se me han saltado las lágrimas, así que allá va...para aquellas personas que estén cerrando temporadas y esperando el cambio.
Y después de ver estas calles, habrá que volverlas a caminar, toca ya coger aquellos días que me guardo para sanar el alma.
Qué bien encontrar amigos de árbol, amigos para siempre como los Manolos sin manolas... Qué reconfortante tener compañeros para jugar al parchís, ese juego apasionante donde se tardan horas o años en recorrer un tablero, con fichas que se persiguen, pero que regresan a casa sin morir del todo y vuelven a salir en una partida amistosa que no termina nunca.
No me importa pasarme la vida jugando al parchís, pero por favor que me compren una Nespresso para beber algo realmente excitante entre dado y dado.
Y después de ver este vídeo me siento cómo cuando tenía diez años y quiero gritar a todos los amigos de este mundo:
“¡Hola amigos!, como el parchís me vuelve loca, que le den por culo a la oca”
Ay! las religiones, ay! Cuántos palos a la rueda del progreso, a la ciencia, a la igualdad entre géneros... Cuántas soluciones tendríamos para los problemas, las enfermedades, la injusticia si no se hubiese actuado tanto (y se actua) en nombre de Dios...
Hoy puedo seguir soñando, sabiendo que por ahora no me voy a despertar sentada sobre una calabaza, sino esperando que la vida quiera seguir tomando conmigo café…